2/02/2011

CARTA DE ADRIANO


Querido Marco:

He ido a ver esta mañana a mi médico Hermógenes, esta mañana pensé por primera vez que mi cuerpo, ese compañero fiel, ese amigo más seguro y mejor conocido que mi alma, no es más que un monstruo solapado que acabará por devorar a su amo. Haya paz,... Amo mi cuerpo, me ha servido bien pero de todos modos he llegado a la edad en la que la vida es una derrota aceptada, cualquiera puede morir subitamente, pero el enfermo sabe que dentro de diez años ya no vivirá. Marco, deseo legarte no sólo mi imperio, sino mi mejor patrimonio que es aquello que sólo los años y la vida me otorgaron, permíteme que con la escasa elocuencia de un soldado te transmita mis mejores tesoros, aquellos por los que te reconoceran como emperador romano. Marco, hace tiempo que llegué a comprender que el verdadero lugar de nacimiento de un hombre, es aquel donde por primera vez nos miramos con mirada inteligente, mis primeras patrias fueron los libros. Y, en menor grado, las escuelas, luego los campamentos de las legiones, donde además de vivir me obligaron a viajar constantemente por todo el orbe, reconozco que conocemos mal la configuración de la tierra, envidio a todos aquellos viajeros que lograron dar la vuelta a los docientos cincuenta mil estadios griegos, tan bien calculados por Erastóstenes, y cuyo recorrido completo nos traería otra vez al punto de partida. He comprendido que pocos son los hombres que se realizan antes de morir, y he juzgado con mayor piedad sus interrumpidos trabajos. Compruebo que mi deseo de poder era semejante a mi deseo de amor, que impide al amante comer, pensar, y aún amar, hasta no haber cumplido con determinados ritos.Me siento satisfecho por acabar con el escandalo de las tierras dejadas en barbecho por los grandes propietarios indiferentes al bien público, así que determiné que cada campo, así que como cada mina, no trabajado durante cinco años dejara de pertenecer a su dueño y pasara a manos y propiedad de aquellos que quisieran aprovecharlos. Descubrí que todas las razas aportan al ejercito sus virtudes y sus armas particulares, su genio de infantes, de jinetes, o de arqueros, Yo permití y tú debes consentirlo, a nuestros soldados, que profieran sus gritos deguerra nacionales y que las órdenes se les den en sus distintos idiomas, que se sigan autorizando las uniones de los veteranos con mujeres bárbaras y se legitime a sus hijos como hijos de Roma. Yo anulé los privilegios, prohibí que los oficiales gozaran de licencias demasiado frecuentes; mandé que se suprimieran en los campamentos las salas de banquetes, las casas de reposo y sus costosos jardines, aquellos edificios inútiles pasarían a ser enfermerias y hospicios para veteranos, a lo largo de los caminos recorridos sin cesar iba ejerciciendo las diferentes profesiones que integran el oficio de emperador, entraba en la vida militar como en unavestimenta cómoda a afueza de tanto usarla. "Trahit suaquemque voluptas". A cada uno su senda y tb su meta, su ambición si se quiere, su gusto más secreto y mas claro ideal, el mio estaba encerrado en la palabra belleza, tan dificil de definir a pesar de las evidencias de los sentidos, en aquel mito situado en los confines del mundo volvía a encontrar las teorías filosóficas que había hecho mias; cada hombre está eternamente obligado, en el curso de su vida breve, a elegir entre la persona infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre Titan y el Olimpo, a elegir entre ellas o a acordarlas alguna vez entre si. Marco, se un Ulises cuya Itaca es sólo interior, pero sal, camina y busca esas Itacas en cada uno de los confines del imperio. El conocer que te llegará este mi legado, me permitirá, sin demasiada quietud, ausentarme en la muerte.




10/22/2008

El escenario de mis sueños

….La puesta de sol no era la perfecta, faltaban aquellos tres colosos nevados de fondo que le acompañaron en su juventud, el viejo guerrero buscaba la serenidad necesaria para enfrentarse a sus recuerdos,…. su mirada, bastante castigada por la luz del desierto se perdía entre las nubes naranjas y azules, su pensamiento volaba hacia otras tierras lejanas, …ahora, en la soledad del destierro, recordaba aquellos olores a mirto y arrayán, los susurros del agua en los estanques, las noches de luna clara y aquellos amores perdidos, allá en su querida Granada.

“El último Sultán de la Granada Nazarita, Boabdil, el Zogoibi, heredero de un reino desahuciado, de formación principesca refinada y culta que de nada le servirá para su tarea de gobierno, sufrirá destierro en las Alpujarras y más tarde deportación al norte de Africa,. Por amores se enfrentó a su padre Muley-Hacen, por intrigas de gobierno se enfrentó a su tío El Zagal, y a los Reyes Católicos, con quienes pactaba o se humillaba, según procedía para alargar esa dolorosa agonía llamada Granada. Tubo dos grandes aliadas, su madre Aixa y su mujer Moraima, por las venas de su madre corría la sangre del profeta, esta de carácter varonil y dominante, no dudó en utilizar a su hijo tanto para las intrigas de gobierno como para hostigar al marido que la había repudiado por una cristiana, todo lo contrario de Moraima amante y protectora de Boabdil de por vida. Ambas mujeres y Granada provocaron las lágrimas y la leyenda del Zogoibi´”El Desventurado”.

-La última vez que Boabdil, el último rey nazarita, lloró en tierra granadina no fue en la famosa y mítica escena del Suspiro del Moro tal y como nos ha contado la historia hasta hoy. -



Las últimas lágrimas del Rey Chico, como era conocido entre sus súbditos, se vertieron sobre una tumba, en un pequeño pueblo granadino llamado Mondújar. En esa tierra dejó Boabdil los restos mortales de la persona que amó tanto como a Granada, allí dejó a su esposa Morayma, la mujer que se mantuvo fiel a su lado, que le dio dos hijos y que sufrió en silencio, tanto como él, su vida y reinado desdichado.
Así pues, Boabdil pudo salir de Laujar de Andarax (Alpujarra de Almería) camino de Fez con los restos de su mujer, hacer una parada en el Castillo de Mondújar (Valle de Lecrín - Granada) para sepultarla junto al resto de los reyes nazaritas y seguir camino hacia el puerto por el que tenían que embarcar rumbo a Fez (Marruecos), donde aún viviría treinta años más, de guerras y de recuerdos permanentes que le acompañaron como lenta agonía hasta el final.



8/24/2008

Carmen Paris - Para que tu me oigas

8/09/2008

ÍTACA


Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca desea que el camino sea largo, pleno de aventuras, pleno de conocimientos.

A los Lestrigones y a los Cíclopes, al irritado Poseidón no temas, tales cosas en tu ruta nunca hallarás, si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.

A los Lestrigones y a los Cíclopes, y al feroz Poseidón no encontrarás, si dentro de tu alma no los llevas, si tu alma no los yergue delante de ti.

Desea que el camino sea largo.

Que sean muchas las mañanas estivales en que con cuánta dicha, con cuánta alegría entres a puertos nunca vistos: detente en mercados fenicios, y adquiere las bellas mercancías, ámbares y ébanos, marfiles y corales, y perfumes voluptuosos de toda clase, cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos; anda a muchas ciudades egipcias a aprender y aprender de los sabios. Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca. Llegar hasta allí es tu destino.

Pero no apures tu viaje en absoluto.Mejor que muchos años dure: y viejo ya ancles en la isla, rico con cuanto ganaste en el camino, sin esperar que riquezas te dé Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje.Sin ella no hubieras salido al camino.Otras cosas no tiene ya que darte.Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado. Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta, ya habrás comprendido las Ítacas qué es lo que significan.
Tened siempre presente que ...'No importa el destino, importa el camino".
Konstandinos Kavafis

lluis llach verges 2007 . Viatge a Itaca

6/28/2008

CANTO A MI MISMO - Walt Whitman.




Carpe Diem! Aprovecha el día,
No dejes que termine sin haber crecido un poco,sin haber sido un poco mas feliz,sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho deexpresarte que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vidaalgo extraordinario...
No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo...
Somos seres, humanos, llenos de pasión.
La vida es desierto y tambien es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte enprotagonistas de nuestra propia historia...
Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes...No traiciones tus creencias.
Todos necesitamosaceptación, pero no podemos remar encontra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tenerla vida por delante...
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en tí está el futuro y enenfrentar tu tarea con orgullo, impulsoy sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte...
o permitas que la vida te pase por encimasin que la vivas...

Walt Whitman
Canto a mí mismo

6/24/2008

EL ARTE DE LA SERENIDAD – Séneca


1. Nuestra vida se extiende mucho para quien sabe administrarla bien.

2. ¿Se atreve alguien a quejarse de la soberbia del otro cuando él mismo nunca tiene tiempo libre para sí?

3. Nada puede ejercitarse bien por un hombre ocupado, ni la elocuencia, ni las artes liberales, pues cuando un espíritu es distraído, no cobija nada muy elevado, sino que todo lo rechaza como si fuese inculcado a la fuerza.

4. A los hombres más poderosos, los que están situados en altos cargos, se les escapan palabras en las que anhelan el descanso, lo alaban, lo prefieren antes que a todos sus bienes.

5. Hay que suavizar todas las cosas y hay que sobrellevar todas con buen ánimo.

6. Aquel que dedica todo el tiempo a su propia utilidad, el que dirige cada día como si fuese el último, ni suspira por el mañana, ni lo teme.

7. Debe conservarse con sumo cuidado lo que no se sabe cuando va a faltar.

8. El mayor impedimento para vivir es la espera, porque dependiendo del mañana se pierde el hoy.

9. Este camino de la vida, continuo y apresuradísimo, que, en vela o dormidos, recorremos al mismo paso, no es visible a los hombres ocupados sino hasta que han llegado al final.

10. Es propio de una mente segura y tranquila el recorrer todas las partes de su vida. Los espíritus de las personas ocupadas, como si estuviesen bajo un yugo, no pueden volver, ni mirar hacia atrás.

11. El tiempo presente sólo pertenece a los hombres ocupados, el cual es tan breve que no puede atraparse, y este mismo se les sustrae, turbados como están en sus muchas ocupaciones.

12. Hay que ser indulgentes con el espíritu, y hay que darle descanso una y otra vez.

13. Es ocioso aquel que tiene sentido para su ocio.

14. No son ociosos aquellos cuyos placeres encierran buena parte de trabajo.

15. De todos, sólo son ociosos quienes tienen tiempo libre para la sabiduría, pues no sólo defienden bien su vida: cualquier tiempo lo añaden al suyo.

16. La vida mas breve y mas llena de inquietudes es la de aquellos que olvidan el pasado, miran con indiferencia el presente, temen el futuro.

17. La vida de quienes preparan con un gran esfuerzo lo que poseerán con un esfuerzo mayor es desgraciadísima. Con gran trabajo consiguen las cosas que quieren, con ansiedad mantienen las que han conseguido, entretanto no hay ningún cálculo del tiempo, de ese que no va a tornar nunca más.

18. No esperes hasta que las circunstancias te dejen en libertad, sino sepárate tú mismo de ellas.

19. Es enemigo de la serenidad un compañero perturbado y que se lamenta de todo.

20. Hay que pensar cuánto más leve sea el dolor de no tener que el de perder, y comprenderemos que a la pobreza le corresponde un tormento menor en cuanto es menor la posibilidad de mermar.

21. Habituémonos a desprendernos de la pompa y a valorar la utilidad de las cosas, no sus adornos.

22. En todas partes es un vicio lo que es excesivo.

23. Da entrada a la razón en las dificultades: pueden ablandarse las circunstancias duras, dársele amplitud a las estrechas y las graves oprimir menos a quienes las soportan con elegancia.

24. No envidiemos a los que están situados por encima de nosotros: las cosas que parecían más excelsas se derrumbaron.

25. Quien tema a la muerte, no hará nunca nada por un hombre vivo, pero quien sepa que este hecho estaba pactado en el mismo momento en que fue concebido, vivirá según la ley de la naturaleza, y, a su vez, con la misma fortaleza de espíritu, se mantendrá firme para que ninguna cosa que le suceda sea inesperada.

26. Es más tolerable y más fácil no adquirir que perder.

27. Que no se apodere de nosotros la inconstancia, vicio en extremo enemigo de la serenidad.

28. Quien se dedica a muchas cosas, a menudo entrega a la suerte el dominio de sí mismo.

29. Es propio del hombre reírse de la vida antes que lamentarse.

30. Es mejor aceptar con tranquilidad las costumbres públicas y los defectos humanos, y que no se escapen involuntariamente ni la risa ni las lágrimas.

31. En tus males conviene que te conduzcas de tal modo que des al dolor sólo cuanto la naturaleza ordene, no cuanto ordene la costumbre.

32. No es grata y segura la vida de quienes viven siempre bajo una máscara.

33. Hay que mezclar y alternar estas cosas: la soledad y la compañía de la multitud.

34. No hay que tener la mente en la misma tensión constantemente.

35. Hay que dar un alivio a nuestros espíritus: tras haber descansado surgen los mejores y más vivos proyectos.

36. A través de las ocupaciones se pasa la vida.

37. Ante todas las cosas es necesario evaluarse a uno mismo, porque las más veces nos parece que podemos más de lo que en verdad podemos.

38. Los patrimonios, causa máxima de las aflicciones humanas.

39. La mejor medida del dinero es no caer en la pobreza ni alejarse demasiado de la pobreza.

40. ¡Qué tarde es comenzar a vivir cuando hay que abandonar la vida!

6/20/2008

"Carpe Diem" (Carminum, I, 11)


....No pretendas saber, pues no está permitido, el fin que a mí y a ti, Leucónoe,nos tienen asignados los dioses, ni consultes los números Babilónicos. Mejor será aceptar lo que venga, ya sean muchos los inviernos que Júpiter te conceda, o sea éste el último, el que ahora hace que el mar Tirreno rompa contra los opuestos cantiles. No seas loca, filtra tus vinos y adapta al breve espacio de tu vida una esperanza larga. Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. Vive el día de hoy. Captúralo. No fíes del incierto mañana.


Odas, Horacio